El momento de la adolescencia es ideal para revisar las vacunas con las que cuenta su hijo.

Actualmente se recomiendan cuatro vacunas para aplicar en pre-adolecentes y adolecentes, estas vacunas son: 

Vacuna contra el VPH:
Las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) ayudan a proteger a las niñas de la infección por el VPH y el cáncer causado por el VPH. La vacuna contra el VPH permite inmunizar a las niñas contra dos tipos de VPH de alto riesgo oncogénico (los genotipos 16 y 18), responsables del 77% de los casos de cáncer de cuello uterino. Es muy importante la aplicación de las 2 dosis necesarias para que la protección sea realmente efectiva. A partir de octubre de 2011 esta vacuna fue incorporada al calendario nacional de vacunacion, cada año se deben vacunar las niñas que cumplan los 11 años de edad. Si tu hija no fue vacunada es importante que la reciba.

Vacuna antimeningocócica conjugada
La vacuna antimeningocócica conjugada protege contra algunas de las bacterias que pueden causar meningitis (inflamación del revestimiento que cubre el cerebro y la médula espinal) y septicemia (infección de la sangre).  La meningitis puede ser muy grave y hasta mortal. Los preadolescentes necesitan la vacuna a los 11 o 12 años, y después una dosis de refuerzo a los 16 años. Los adolescentes que recibieron la vacuna cuando tenían 13, 14 o 15 años, aún deben recibir una dosis de refuerzo a los 16 años. Los adolescentes de más edad que no hayan recibido ninguna dosis deben ponerse una tan pronto como sea posible. 

Vacuna triple bacteriana acelular

Esta vacuna protege contra difteria, tos convulsa (pertusis) y tétanos. Reemplazado a lo que llamábamos "el refuerzo contra el tétanos".  Los preadolescentes deben aplicarla a los 11 o 12 años. Si su hijo adolescente no recibió la vacuna cuando era preadolescente, hable con su médico para ponerle la vacuna ahora.

Vacuna contra la influenza (gripe)
La vacuna contra la influenza o gripe protege contra esta enfermedad y otros problemas de salud que la influenza puede causar, como la deshidratación y en algunos casos incluso la neumonía. Los preadolescentes y adolescentes deben recibir la vacuna cada año, tan pronto como esté disponible, que por lo general es en el otoño. Es muy importante que los preadolescentes y adolescentes con enfermedades crónicas, como asma o diabetes, reciban la vacuna.

Las vacunas son seguras y efectivas, algunos pacientes pueden tener algunos efectos efectos secundarios pero en su mayoría son leves, especialmente cuando se comparan con las enfermedades graves que estas vacunas previenen.

Asegúrese de consultar con el médico para verificar que sus hijos adolescentes hayan recibido todas las vacunas recomendadas. Es posible que tengan que "ponerse al día" con las vacunas que no hayan recibido cuando eran más jóvenes.